Cultura, Sin categoría

Blackbird

Blackbird es una obra que fuerza los límites de la moralidad, presentándonos una relación entre un hombre mayor y una muchacha que nos hace preguntarnos: ¿de verdad importa la edad en una relación amorosa? Esta pregunta, tan simple y tan compleja, es la premisa de la que parte toda la obra, que recuerda a El maestro constructor de Ibsen. No obstante, este drama también es un puzle a desentrañar por el espectador, cuyo juicio le da un sentido u otro. Blackbird significa mirlo, pero más allá de la mera traducción tenemos el negro, símbolo negativo en todos los aspectos, y el pájaro, elevado, símbolo de la libertad; es entre estas dos entre las que el espectador debe elegir. La obra entera es puro contraste y controversia, y te mantiene en vilo hasta llegar a un final abierto y escarpado como un acantilado del que el espectador debe decidir si saltar o no. ¿Están las leyes bien hechas? ¿De qué depende el amor? ¿Depende el juicio moral de la situación? ¿Qué es verdad en esta relación, y qué mentira?

La escenografía está muy lograda, a pesar de su austeridad y toque minimalista, pero tal vez los vídeos al principio, entre medias y al final de la obra podrían omitirse para dejar aún más desconcertado al público, y porque creo que desentonan con el ambiente teatral. En mi opinión, cierran más la obra de lo que el propio autor pretendía, puesto que queda claro que la obra es pura y constante decisión de un público que da (y debe dar) bandazos a un lado y otro del espectro moral, de manera que salga del teatro cuestionándoselo todo en la obra. También hay cierto momento en el que los actores ejecutan una coreografía que creo fuera de lugar, puesto que detiene la acción por completo, y que me parece un añadido de la directora que no pega demasiado bien con el resto de la trama.

En cuanto a los actores, hay poco que decir salvo que son impresionantemente buenos. Te hacen sentirte en su piel, tanto que te entra miedo, angustia, emoción, tensión, intriga… y las sensaciones cambian a cada segundo que pasa y se va desenvolviendo algo más de la trama, a primera vista simple (un caso de violación y abuso) pero complejísimo a posteriori (una relación de amor entre dos personas separadas por un abismo insondable de edad). Y los actores consiguen cambiar tu percepción de una a otra de manera magistral.

Aún así, hay cosas que pueden espantar al público general. El tema que se trata no es agradable. El lenguaje que se usa es bastante explícito, y a veces va acompañado de actos igualmente explícitos, por lo que no se la recomiendo a familias con hijos pequeños. Las sensaciones que te produce esta montaña rusa emocional no son agradables, no voy a mentir. Si buscas pasar un buen rato, reír o relajarte, esta obra no es para ti. Pero si buscas reflexionar, cuestionarte, empatizar, entonces adelante. Lo disfrutarás.

Teatro: El Pavón/ Kamikaze
Autor: David Harrower
Dirección: Carlota Ferrer
Elenco: Irene Escolar, Jose Luis Torrijo
Duración: 1 hora y 30 minutos


 Daniel Molpeceres

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s