Opinión

Estoy cansada

Estoy cansada. Cansada de que todos los días salga una noticia sobre una mujer que ha sido violada, apuñalada, asesinada. Cansada de que se le otorgue poca importancia a la violencia de género. Cansada de que me digan que es imposible acabar con esta situación. Pero más que cansada, estoy triste y enfadada.

Empatizo con el sufrimiento de mis hermanas porque me pongo en su lugar, de manera que no puedo evitar que se me salten las lágrimas al leer sus historias. ¿Cuántas más deben morir para que las autoridades se den cuenta de que es un problema? ¿Cuántas violaciones debe cometer un hombre para que le metan en la cárcel? Es intolerable que los agresores anden sueltos por la calle, libres para seguir cometiendo atrocidades. Las agresiones deben ser condenadas y las sentencias deben cumplirse.

No quiero vivir en un mundo en el que me violan y la culpa es mía. Porque ibas provocando, porque no dijiste que no, porque ellos no pueden controlarse. La ropa que llevas o dejas de llevar no le interesa a los hijos sanos del patriarcado que buscan ejercer su dominación. No quiero vivir en un mundo en el que un padre que maltrata a su mujer tiene derecho a visitar a sus hijos. No quiero vivir en un mundo en el que rechazo a un hombre y me agrede o incluso me mata. No quiero vivir en un mundo en el que en un baño de una discoteca una mujer me pide que me quede con ella porque hay un hombre que la está acosando. No quiero vivir en un mundo en el que los hombres se creen que tienen derecho a pegar a mujeres. No quiero vivir en un mundo en el que los golpes no son los únicos que duelen. No quiero vivir en un mundo en el que las niñas de diez años son obligadas a casarse con hombres de cincuenta, que luego les echan ácido en la cara cuando se cansan de ellas. No quiero vivir en un mundo en el que la mutilación femenina es una práctica sistemática y aceptada.

Renuncio al miedo, a conformarme, a callarme. Quiero un mundo libre de violencia machista para todas. Quiero dejar de oír historias sobre mujeres que han sufrido abusos atroces, mujeres que ponen denuncias que no son tomadas en serio, mujeres que son amenazadas con chantaje, mujeres que sufren en silencio, mujeres que son asesinadas.

Somos, y seguiremos siendo, el grito de las que ya no tienen voz, porque nos están asesinando, y de mayores queremos estar vivas.


Isabel Chaves Pérez

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Una forma de enseñar

LA INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA: INVESTIGACIÓN ERASMUS+

En la sociedad actual constantemente nos asaltan dudas de cómo debería de ser la educación, de si estamos haciendo “lo correcto” o si habría que cambiar el método pedagógico. El nuevo decreto de la Lomce y los captura-de-pantalla-2017-03-05-a-las-22-31-11recientes cambios con relación a las PAU (EBAU) hacen que los educadores y alumnos cuestionen la enseñanza actual. Para ello he querido hacer referencia a un proyecto sobre la Institución de Enseñanza que participó en el Erasmus+, en 2015. En este programa, muchos alumnos del instituto de cualquier modalidad dentro del Bachillerato o la ESO presentaron sus proyectos. Los alumnos seleccionados, Francisco Tomás Valiente, Rodrigo Rincón, Emma Fernández de la Pradilla, Marta Aguado, Marina Santos, Nicolás Lozano, Laura Anguis, María Menéndez, Alejandra Barón y Ana Barón presentaron sus trabajos de investigación en Estocolmo representando al instituto, junto con los proCaptura de pantalla 2017-03-05 a las 22.32.46.pngfesores Silvia Jiménez, María Dolores Pérez y Manuel Fernández. Hubo un intercambio cultural con otros países como Italia, Alemania o los Países Bajos. Fue un proyecto de gran difusión cultural y hubo un enriquecimiento pedagógico muy importante.
LA INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA
– Los orígenes de la ILE (Institución Libre de Enseñanza):
Un grupo de profesores se reunió en Madrid, con la intención de profesar libremente su misión, ya que la Universidad limitaba sus acciones, por lo que surge la idea de fundar una institución libre de enseñanza. El iniciador de ella fue don Francisco Giner.
Al principio la Institución era una escuela de estudios superiores, algo parecido a una universidad libre. En sus orígenes estuvo instalada en una casa de la calle de Esparteros, nº 9. A partir de 1878, se fue moldeando por el propio Giner, captura-de-pantalla-2017-03-05-a-las-22-34-39y se establecieron los estudios de primera y segunda enseñanza, convirtiéndose en una obra totalmente pedagógica, ajena a lo religioso o a lo político. La Institución se mudó a la calle del Obelisco. Más tarde fue estudiando los problemas pedagógicos, aconsejaba y enseñaba a todos los que se acercaban a él. Mostró un interés por la enseñanza en torno a la naturaleza, y el arte. Más tarde tuvo mucha influencia en la Residencia de Estudiantes y otras instituciones como la JAE.
GINER DE LOS RÍOS Y EL KRAUSISMO
– El krausismo le influjo bastante, al buscar un renacer no solo espiritual pero también educacional para España. Esto se ve reflejado en su principal interés por la obra del Ideal de la Humanidad refundida por Sanz del Río a partir de Krause.
Giner de los Ríos vio una oportunidad en la educación de reconstruir España, mediante la enseñanza lo que le convierte en el máximo representante de la Institución Libre de Enseñanza, al que se referirán y admirarán sus discípulos (Antonio Machado le dedica un poema, y Altamira se refiere a él como el Educador).
LOS VALORES DE LA EDUCACIÓN DE GINER DE LOS RÍOS:
-Basándose en Sócrates y Platón, mantenía la opinión de que la función del diálogo con el discípulo lo estimulaba y lo ayudada a aprender.
-El maestro, según Giner no debe de tener el objetivo de nutrir de noticias un cerebro y atiborrar de datos las inteligencias, sino debe de aspirar a influir a sus discípulos, en la formación espiritual.
-Las excursiones y paseos en el campo eran de gran importancia para Giner, dado a que se facilitaba el contacto con la naturaleza que tan importante es para el ser humano.
-Apoyaba la supresión de los exámenes dado a que pensaba sobre éstos:“No son tan sólo una inutilidad y una ocasión de intrigas, sino uno de los mayores cánceres de nuestra organización universitaria: quizá el mayor y más grave de todos. Tienen completamente falseado el punto de vista de la enseñanza en el maestro, el discípulo, la familia y la sociedad.
-También creía en una pedagogía en la que no hubiese ni premios ni castigos ya que se mostraba de acuerdo con la filosofía de libertad y la filosofía del derecho sin coacción.
-Defendía la libertad, una libertad de compuesta por la liberación del acto pedagógico (frente a sus convencionalismos y rutinas), los textos, las divisiones de materias…
-Para hallar ese ideal humano, Giner buscaba la plenitud humana. Por ello, opinaba que había que educar la mente y el cuerpo, por lo que la Institución incluyó en sus programas de trabajo pedagógico desde el principio, la práctica del deporte y las actividades manuales (con relación a los oficios).
-Visión de Giner por sus discípulos:“nuestro don Francisco”.
“..Saludaba con amable gesto, sentábase en el silloncito de caoba, colocaba sus papeles de notas sobre la mesa, y, después de pasarse la mano derecha por la frente despejada … comenzaba su lección …¡ escuchábamos embelesados, subyugados … sedientos, con sed insaciable.”-Adolfo Posada-
Algunos de sus discípulos que le escucharon y aprendieron del maestro fueron: Cossío, Leopoldo Alas (Clarín), Adolfo Buylla, Alberto Jiménez Fraud (fundador de la Residencia de Estudiantes), Leopoldo Alas (hijo), Machado…
Así pues, tomando como base esta pedagogía, el profesor debería enseñar a los alumnos a aprender y a pensar por sí mismos. ¿Y qué mejor manera que hacerlo con ilusión?

Ana Barón, 2ºJ

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Coma todo lo que pueda

Todo llega a su fin. Tras un proceso que se ha hecho interminable, la infanta Cristina de Borbón y su marido, Iñaki Urdangarín, han sido sentenciados.
Sin embargo, pese a los ocho meses de redacción de una sentencia de más de mil folios, la reacción de las redes sociales ilustra un suceso que no ha hecho más que asomar los dientes en la entrada del siglo XXI.

El acceso absoluto a toda la información en tiempo real, y el vuelco de las campañas políticas en las redes sociales han cumplido el encomiable propósito de politizar cada vez a sectores más amplios de la sociedad. La velocidad de las comunicaciones ha sido capaz de estructurar una sociedad civil concienciada y reaccionaria en todos los planos, que ejerce ahora sí como un contrapoder estable a las decisiones de los cargos electos. La riqueza que esto aporta a un sistema de nuestras características es inmensa. Sin embargo, conforme se asienta el nuevo lenguaje, las ideas se deforman para adaptarse a sus nuevos vestidos.

Internet nos ha acostumbrado a tener una recompensa instantánea. Somos comensales gigantescos en un bufé libre que no hace más que abrir nuevas y nuevas salas. La reacción que genera cualquier acto de los poderes públicos en esta nueva sociedad está empezando a adoptar estas mismas características.

El nuevo comensal de bufé siente profunda rabia cada vez que sus representantes roban, engañan o delinquen. Independientemente de la complejidad del acto, el lenguaje tira de él hacia ambos lados y le da una sonrisa grotesca, un olor dulzón que hará que los comensales de bufé lo elijan entre otros miles. Se impone una selección natural salvaje de las ideas.

De esta caldera de indignación, alimentada no sólo por la larga serie de despropósitos, sino por un bombardeo constante de apetitosos esperpentos, brotan las ideas que alimentan la nueva política. Ya no hay espacio para amplios manifiestos, sino para ideas cortas, lemas y consignas. Cualquier delito fiscal es un “robo”, cualquier promesa incumplida es una “mentira”. Los platos del bufé se sazonan a conciencia.

En este reino, la justicia también quiere perder su toga y sus ribetes para convertirse en el mejor de los platos, en el olor más dulce. Las instituciones compiten con el pollo al carbón, los gofres, las papayas y la fondue. En el reino de los supuestos jueces, las sentencias de mil páginas pierden todo su peso por su olor a papel, sin salsas llamativas o guarniciones. La comunidad saltará furiosa, porque esta gente ha robado. Prevalecen los disparos más apetitosos, los que más apetece saborear; sobre aquellos asépticos, rígidos e impenetrables de más de 140 caracteres.

La deriva es clara. La lengua ciudadana pide sabores más y más fuertes, cortos, rápidos, sencillos. Pide emociones folletinescas, olores más nuevos, más intensos. No por desconocimiento, incultura o voluntad de sabotaje. Nos enfrentamos a los ciudadanos mejor informados de la historia, y al mejor ejemplo de sociedad civil desde los tempranos diseños de la democracia moderna.

La cuestión es la construcción de este bufé libre, de este libre mercado de las ideas al que conduce inexorablemente nuestro nuevo lenguaje, el lenguaje de lo corto y lo instantáneo. El de los 140 caracteres. Toca abrir los ojos y taparse la nariz.


Antonio Colás Nieto

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Sin Valentín

Ya ha llegado San Valentín. Las tiendas se han llenado de corazones y de cajas de bombones, incitándonos a comprar para demostrarle nuestro amor a nuestra persona especial.

En realidad, el amor no se mide ni en kg de chocolate ni en tazas de Mr. Wonderful, y el verdadero regalo es poder disfrutar de la compañía de esa persona, es decir, que compartan su vida contigo. Tampoco hace falta un día al año para celebrar la existencia del amor, porque el amor se celebra y se exalta todos los días. Además, si necesitas un día asignado para decidir hacer algo bonito con o para tu pareja, quizás la relación no va bien.

En definitiva, San Valentín existe como símbolo y recordatorio de ese ideal que buscamos todos los seres humanos desesperadamente como si fuese la única razón por la cual hayamos sido traídos al mundo. ¿Quién nos ha enseñado que el amor romántico es lo único por lo cual merece la pena vivir?

Desde pequeños, nos enseñan a aspirar al amor, aquello que hará que nuestra vida brille y nos otorgue felicidad permanente. No hace falta ir más allá de las películas de Disney, que siguen más o menos un mismo esquema: una mujer y un hombre que se enamoran a la vez que atraviesan momentos difíciles, que finalmente superan. El final siempre es el mismo: y vivieron felices para siempre. Nadie considera que el final no sea feliz, ni te hablan del trabajo y compromiso que supone mantener una relación, y desde luego, no consideran que el amor romántico no se da solamente entre un hombre y una mujer.

Si enseñamos a los niños que el amor les va a salvar de todo lo malo y que tener a una persona a su lado es la única manera de alcanzar la felicidad, normal que luego crezcan y sean adolescentes y adultos que establecen relaciones y se casan por el simple hecho de no estar solos. A partir de cierta edad, está mal visto no tener pareja, en especial si eres mujer.

Si partimos de la idea de que en este mundo en el que viven 7 mil millones de personas hay alguien para todo el mundo, automáticamente clasificamos a aquellos que no la tienen como seres rotos, pues no es posible que no tengan una pareja. Si nadie se siente atraído por ti ni quiere compartir su vida contigo, te tiene que pasar algo. Esto tiene como consecuencia que te sientas mal contigo misma porque empiezas a preguntarte qué habrá en ti que repele a las personas y haga que nadie te quiera como novia. Si en teoría existe alguien para todo el mundo, ¿por qué tú no tienes a nadie? El concepto de media naranja, o alma gemela, es algo que en su momento me creí, pero que verdaderamente no tiene ningún sentido, y además, es tóxico. ¿En qué momento nos hicieron pensar que éramos seres incompletos? ¿Desde cuándo existe solo una con la que puedas congeniar? ¿Qué probabilidad hay de que esa mitad perdida frecuente los mismos lugares que tú, o acaso viva en tu ciudad, o país? Es completamente absurdo pensar que un ser humano es una pieza de puzle que concuerda perfectamente solamente con una. Aún más absurdo es considerar a las personas mitades. ¿Mitades de qué? ¿Acaso las parejas son una sola persona?

Enseñar a las mujeres que no podrán realizarse como personas sin un hombre, en el cual colocan toda su confianza y dependencia, es tóxico. ¿Cuántas mujeres se quedan en relaciones en las que su pareja abusa de ellas por miedo? Soportamos y perdonamos acciones que no deberíamos tolerar; ofrecemos justificaciones a su comportamiento, nos aferramos a la idea de que cambiarán, de que en el fondo son buenos, y lo único que hacemos es prolongar nuestro sufrimiento e impedir nuestro desarrollo. Creemos, y nos dicen, que nadie más nos va a querer, y preferimos ser malqueridas a no ser queridas, pues nuestro valor como personas se basa en que los demás nos quieran. ¿En qué momento nos enseñaron a priorizar las opiniones externas sobre las nuestras en cuanto al valor de nuestra persona?

El amor nos vuelve ciegos, indefensos y dependientes. Muy dependientes. ¿Verdaderamente es sano que nos aterre la perspectiva de un futuro sin nuestra pareja? ¿Y los celos y sentimiento de posesión que sentimos hacia esa persona? ¿Es bueno que alguien tenga tanto poder sobre nosotros? ¿Que sea capaz de cambiar nuestro estado de ánimo en un abrir y cerrar de ojos? Hablamos de libertad, pero qué libertad tenemos si nos encontramos atados con cadenas a los demás. Nada en la vida es permanente, nada, nada, nada. El mundo se mueve, corre, fluye, y nosotros con él. Y a veces las personas crecen y toman caminos distintos, y aquello que fue deja de ser. El ser humano es un animal social, y desarrolla relaciones con otros seres por necesidad, y va sustituyendo a estos seres según pasa el tiempo y cambia su situación, tanto mental como geográfica. Es inevitable, y no implica que las relaciones establecidas sean falsas, pero la verdad es que tu vida no termina cuando pierdes a un amigo, pues sabes que encontrarás otros.

El amor debería ser algo que se da sin esperar recibir nada de vuelta, totalmente altruista, que verdaderamente desee lo mejor para esa persona, aunque su futuro no nos incluya a nosotros. Libre de ataduras, de exigencias, de esperanzas. Pero no lo es; no somos capaces de dar amor por el simple hecho de darlo. Necesitamos que nos sea correspondido. Y que seamos nosotros el único recipiente de ese amor. Solemos descartar las relaciones poliamorosas como imposibles y como extrañas, además de opinar que sus participantes son gente incapaz de comprometerse, pero en el fondo, son los que practican el amor tal y como debería ser. ¿Por qué debemos depositar todo nuestro amor en una sola persona? ¿Por qué nos dedicamos a pensar de qué forma esa persona nos complementa o nos aporta algo? ¿Por qué pensamos solo en el beneficio? ¿Por qué no pensamos de qué manera podemos nosotros aportarle a esa persona? ¿Por qué somos tan egoístas?

Deberíamos aprender a dar, sin esperar ser premiados por ello. Deberíamos aprender a querernos a nosotros mismos, a mejorarnos, a crecer, por nuestra cuenta, en vez de pretender que alguien lo haga por nosotros. Porque tu valor ni aumenta ni disminuye porque le seas atractivx a los demás o no; sus opiniones son irrelevantes: lo importante es que estés a gusto tú. Porque no tener pareja no debería provocarnos pánico, y tampoco podemos vivir pensando que algún día llegará, porque da igual, porque más vale estar solo que mal acompañado, y no eres ninguna mitad que necesite ser completada. Deberíamos revalorizar las amistades, porque son las que merecen ser idealizadas. Porque las relaciones románticas no son siempre fuente de felicidad, ni curan todos los males. Porque si tu libertad y bienestar están siendo coartadas, eso no es amor. Este San Valentín, dejémonos de regalos, romanticismo y cursiladas, y probemos a repartir amor, a secas, de manera altruista, pues si hay algo que necesita el mundo desesperadamente, es más amor.


Isabel Chaves Pérez

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Especismo y justicia

Vivimos en un mundo en el que el respeto y la justicia nunca tuvieron un significado pleno, y en el que sólo un cambio completamente radical podría hacer que lo tuviesen. ¿Qué pasaría si no todo girase alrededor del ser humano? ¿Qué pasaría si asumiéramos que el planeta y todo ser sintiente que lo habita no es nuestro? Pasaría que no estaríamos en la situación actual, al borde de la catástrofe climática.

La frontera de los derechos cada vez va acogiendo a más individuos. Hasta ahora estamos viviendo la lucha de las mujeres, lo que hace unos cuantos años era impensable, quizá la próxima lucha reclame unos derechos para los animales sintientes y un respeto para el planeta. Pero esta lucha ha empezado a germinar ahora, porque si esperamos, quizá sea demasiado tarde.

Es posible que nuestra única esperanza sea que todas o una gran mayoría lleguemos a comprender que si el respeto y la justicia no son plenos y generalizados no son. Siempre que haya excepciones para los derechos y para la justicia, habrá injusticia. Si nuestra mentalidad no cambia, ninguna de las injusticias que nos rodean cambiarán.

El especismo es la discriminación de los individuos según su especie, y el especismo mata a 6000 animales por segundo. El especismo existe gracias a que no lo vemos y a que no esclavizamos, torturamos y matamos cada una de nosotras; y el especismo, en este caso manifestado en la industria cárnica, lechera y del huevo es la principal causa de la contaminación tanto de la atmósfera como de las aguas así como de la deforestación. El especismo supone una discusión moral, ecológica y de salud, en la que cada una de nosotras debe decidir dónde pone su frontera.


Valentina Sánchez

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Lenguas de conceptos

Hay muy pocas veces que la lengua castellana nos falle. Yo soy la primera que tiene dificultades para admitir que en ocasiones no es suficiente con dominarla. Pero la mente humana es tan compleja que ninguna lengua es capaz de abarcar cada uno de sus pensamientos y sentimientos. Esas pequeñas lagunas en nuestro vocabulario solo pueden ser solventadas con las llamadas palabras no traducidas. Son conceptos expresados en otras lenguas que en castellano o en general en otras lenguas carecen de traducción directa. Algunos puede que nos identifiquemos con ellos, otros son más complicados. Pero de todas formas se han convertido en mi último hobby y en este artículo pretendo explicar algunos de mis preferidos.

En indonesio, por ejemplo, utilizan la palabra jayus para describir aquellos chistes tan mal contados y tan poco graciosos que uno no puede hacer otra cosa que reírse. Otra palabra muy útil es por ejemplo tartle. Este verbo proviene del escocés y es el acto de dudar mientras presentas a dos personas porque has olvidado el nombre de una de ellas.

Hay palabras de todo tipo. En alemán existe el término Schadenfreude para denominar el sentimiento de placer derivado de observar la falta de fortuna de alguien. Igual de inmoral es la palabra tingo utilizada por los habitantes de la Isla de Pascua como el acto de robar objetos de la propiedad de un amigo pidiendo todos ellos como préstamo gradualmente. No sé si me acaba de convencer que adoptemos estos usos.

Sin embargo en la jerga brasileña del portugués se descubre algo mucho más apetecible: el verbo cafuné. Se trata del acto de acariciar con los dedos el pelo de alguien. Otro de mis favoritos es Wabi-Sabi que en japonés describe un modo de vida enfocado en encontrar la belleza en las imperfecciones de la vida y aceptar pacíficamente el ciclo natural del crecimiento y la muerte. ¿No os resulta curioso?

Para los románticos traigo un concepto del yagan (lengua indígena de Tierra del Fuego). Se trata de la palabra mamihlapinatapei, que describe la mirada callada compartida entre dos personas que quieren comenzar algo pero son reacios a empezarlo. Mientras en árabe existe el término ya’aburnee que significa algo parecido a “tú me entierras.” Intenta expresar el sentimiento de querer morir antes que alguien porque no podrías soportar vivir sin esa persona. Mórbido pero precioso al mismo tiempo.

También hay conceptos característicos de las distintas etapas de la vida como en alemán torschlusspanik. Literalmente se trata del pánico a quedarse encerrado en una habitación sin puertas pero se toma como metáfora para el miedo a perder oportunidades conforme una persona crece.

La muerte y la vida tienen tantas connotaciones para cada persona que era de esperar la existencia de muchos términos filosóficos al respecto. El escritor checo Milan Kundera, autor de La Insoportable Levedad del ser, decía del término litost en su lengua materna que no había conseguido encontrar equivalencias en ninguna otra lengua pero no se imaginaba cómo alguien podía comprender el alma humana sin ella. La explicación más cercana es el estado de agonía y tormento creado por la revelación del misterio de uno mismo.

Por último está mi palabra favorita en el mundo. Se trata de saudade en portugués que expresa el sentimiento de nostalgia hacia algo o alguien que amas y se ha perdido. La música Fado por ejemplo está basada en este término para el que el español carece de referencia.

Existen millones de conceptos como estos once que he descrito a los que nos es imposible referirnos. Así, la próxima vez que un amigo no os devuelva el lápiz que le prestasteis podéis acusarle de cometer un tingo o tener un memihlapinatapei con alguien. Una lengua no es solo un código sino una lista de conceptos. Por ello, cuantos más poseamos dentro de nuestra cabeza podremos expresar nuestro pensamiento como auténticos políglotas. Aunque la lengua castellana por sí sola presente pequeñas lagunas siempre se puede asomar la cabeza a otras culturas y adoptar su sabiduría.

Ana Fernández Blázquez

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Nuestro sistema educativo.

No, no vengo a sentar cátedra y menos a dictar sentencia, después de todo, sólo soy una chica de 17 años, ¿no? Simplemente vengo a hablar de lo que veo, de lo que siento, de lo que pasa a mi alrededor y a la gente que quiero:
Los alumnos nos enfrentamos día a día a un gran enemigo, nuestro gran temor, que nos tiene atrapado en sus fauces: el sistema educativo. No me malinterpreten, no estoy en contra de la educación, es más, soy una amante de ella: me gusta aprender y descubrir el universo cada día un poco más, y es por eso que el sistema educativo es mi enemigo, porque se olvida de la parte más bonita de la adquisición del conocimiento, que es el gusto por el aprender.
Nos encontramos, pues, ante una institución que en contra de todo pronóstico, en lugar de enseñarnos y hacernos amar el conocimiento nos desborda con tantos datos que no podemos retener, y recalco datos, porque nos introducen información sin siquiera darnos tiempo para procesarla. Los alumnos acabamos cogiendo tirria a cosas que nos encantan, y acabamos olvidando nuestras ganas de comprender una asignatura por las prisas de llenarnos de un conocimiento que vomitaremos en la fecha límite. ¿Esto realmente es un método de aprendizaje? Sí, supongo que a unos pocos les funciona, pero hay muchas personas más que se quedan relegadas en el camino, personas que el sistema tilda de estúpidas e inútiles por no saber seguir sus normas, aunque lo verdaderamente trágico es que esas mismas personas se acaban creyendo esa etiqueta que el sistema les ha colocado. ¿A cuántos amigos habré visto ya, llorando, porque no van a llegar a nada en la vida por un mero suspenso? ¿Cuántos habré visto con la ansiedad recorriendo sus venas, llenándoles de miedo como si les estuvieran apuntando con un arma blanca? Tantos ya que he perdido la cuenta. Se ha aceptado como normal el pasarlo mal por los estudios; ¿acaso no es triste pensar que algo tan bonito como aprender pueda transformarse en algo tan horrendo como esto?
A mí, sinceramente, me parece que algo está fallando. Veo gente con un potencial enorme sintiéndose una escoria, y a gente sintiéndose superior a otros por tener un número más sobre una hoja de papel. Y me duele. Me duele ver las lágrimas de una persona por un suspenso mientras a su lado veo dibujos o escritos impresionantes que me trasladan a otra dimensión . Me duele ver nudos de garganta por impotencia pertenecientes a personas que no tienen dificultad para comprender universo y lo ven como un gran misterio por resolver, y simplemente, me revienta que un número defina una persona, sin determinar la galaxia que hay en su cabeza.

Lucía Rodríguez Cámara.

Lucía Rodríguez Cámara.